Hace unos cuantos meses
contaba
como me había metido en el lío de desarrollar una aplicación Open
Source y parece que ahora toca narrar el final de este primer capitulo.

Todo marchaba bien con
Kdropbox Kfilebox: las
nuevas versiones me iban saliendo sin mucho esfuerzo y no me aburría de
trabajar en ello, además aprendía cosas nuevas y repasaba otras. Para
colmo, poco a poco las descargas subían y recibía bastantes comentarios
de los usuarios. Sin saber ni cómo, conseguía sacar tiempo para
programar, mantener la web, los sitios en
Sourceforge y
KDEApps y además me las ingeniaba para no dejar a ningún usuario sin respuesta a sus comentarios.
A
finales de Agosto la cosa se estaba complicando, me encontraba con la
incómoda situación de no saber muy bien por donde tirar. Intentaba
averiguar más cosas del funcionamiento del demonio de Dropbox (la
aplicación oficial para entendernos) para incorporar las mismas
características a la versión libre del cliente para KDE. Buscaba en el
wiki y el foro de Dropbox, miraba código de algunos plugins de otros
desarrolladores Open Source e incluso, meses antes, llegué a
preguntar en dicho foro a la propia compañía sobre cómo podía desarrollar tal o cual cosa. La respuesta no fue de ayuda.
Poco
a poco me di cuenta de que no llegaría mucho más lejos así que
comenzaba a pensar en funcionalidades al margen de lo ofrecido por el
cliente original, hay que tener en cuenta que la idea inicial era imitar
esa aplicación tal cual era pero en una aplicación integrada en KDE.
Como no encontraba ninguna idea, lo que barajaba era incorporar una
arquitectura de plugins para que otros desarrolladores pudieran
incorporar nuevas funciones y que estas se mostrasen en el menú de la
aplicación.
Y en esas cavilaciones estaba cuando el 26 de Agosto
recibí un mail de un responsable de marketing de Dropbox pidiéndome dos
cosas: que dejará de usar kdropbox como nombre y que tampoco incluyese
su logotipo. Era un mail frío, o al menos así me dejó. Bueno,
evidentemente en lo del logo siempre he dicho que tenían toda la razón,
lo del nombre ya me parece discutible. De hecho ahora pienso que hay
muchas cosas cuestionables, incluso en cuanto al uso del logo pero me
las voy a reservar.
Después de esto
decidí
no entrar en polémicas y finalizar el desarrollo de la aplicación no
sin antes publicar una última versión con un nuevo nombre, logotipo e
iconos. Mientras tanto y por otro lado, hubo un poco de
polémica [2] en sus propios foros al respecto de todo esto y solo diré dos cosas sobre lo que allí se ha escrito:
- Como ellos dicen, debe quedar claro que en ningún momento se me envió un requerimiento legal ni nada parecido.
- No me he sentido ayudado por esa compañía en ningún momento.
En
los próximos días tengo pensado publicar la primera y última versión de
Kfilebox. Después de eso sólo haré un poco de mantenimiento en caso de
que algún usuario informe de algún error y como mucho incluiría nuevos
archivos de idioma.
En todo caso la experiencia me ha gustado,
sobre todo por el apoyo de la comunidad de usuarios a los que tengo que
agradecer que me hayan dado ánimos estos últimos días y sugerido ideas
durante toda la vida del proyecto, algunos incluso se hicieron eco de la
existencia del programa en sus blogs. Por supuesto no me olvido de
aquellos que han traducido y aún hoy traducen la aplicación, a todos
ellos muchas gracias.
Es por esto que en lo que pienso ahora es
en comenzar otro proyecto Open Source del cual ya estoy haciendo alguna
prueba a modo de prototipo rápido. En caso de que los resultados de las
pruebas me parezcan adecuados volveré a las andadas y si no encontraré
otra idea. Seguro estoy de que encontrare otro lío en el que meterme.